Está de vacaciones y sufre lo que yo llamo «el mal del todo incluido» esto es cuando comes y/o bebes por encima de tus posibilidades sólo porque «es gratis» (aunque ya lo has pagado con anterioridad)
No es algo que haga habitualmente, de hecho dices que es muy correcto y responsable en su vida cotidiana… ¡¡Déjale que se despendole agusto!!
Ya él mismo pagará las consecuencias de tanto exceso, pero mientras le llega que lo disfrute.