«Seré muy egoísta pero pienso que si tengo un hijo es para ser más felices de lo que somos ahora y no tengo claro que fuera a ser así.»
Me gustaría hablarte sobre esta frase, porque en mi opinión el concepto no debería ser así… Un hijo no viene a completar, ni a hacerte feliz, ni a arreglar una pareja… la felicidad la tiene que traer una ya de casa, y el deseo de tener un hijo debería de venir de tenerlo en sí. Es decir, de crear a una personita, de querer abrazarlo, de enamorarte de nuevo, de ilusionarte por las cosas bonitas que implican tener un bebé, que luego irá creciendo y podrás acompañarlo en cada etapa de su vida. De otra manera, tener un hijo sólo será por cumplir una expectativa, de contentar a alguien… Y así lógicamente luego vienen los arrepentimientos, porque en la maternidad no todo es un camino de rosas. Yo cuando planeaba ser mamá me imaginaba mi día a día con niños, y no me equivoqué, está siendo una experiencia maravillosa, pero si no alguien no tiene ese sentimiento, reconozco que los días malos se pueden hacer muy duros…