Toda mi vida he pensado que estaba gorda. Incluso cuando usaba una 42 o una 44. Ahora uso una 48 y cuando veo el tamaño de la ropa que me ponía hace unos años flipo. Pero flipo por pensar que estaba gorda porque ni en broma lo estaba.
Ahora tengo sobrepeso (bastante). Intento cuidarme y, sobre todo, intento quererme, que creo que es lo que más falta te hace a ti.
Puede que algunos de los que te has cruzado hayan pensado lo que cuentas. Puede que sí. Pero ni de coña lo ha pensado tanta gente. Querida, eso sólo existe en tu cabeza. Por mucha cadera que tengas, esas caderas entran en una talla 44 así que no son tan grandes como crees.
Sin embargo, aún en el caso de que tus caderas fueran descomunales y todos esos pensamientos que dices que tuvieron varias personas fueran reales, seguirías teniendo el mismo derecho a ponerte como una gocha en un buffet y a bañarte en una piscina. Disfruta, que estás de vacaciones, coño.