No son tus amigas. A mí me pasó y me costó dar el paso, pero ya hace 12 felices años que decidí no seguir sufriendo con ese tipo de amistades. Y cuesta, porque la soledad da miedo, pero los cambios siempre son a mejor. ¿Cómo no van a ser a mejor que a unas supuestas amigas que te hacen esos comentarios?