Cuando tienes que usar estrategias para que no se vaya, es que no es la persona.
Cuando tienes que estar controlando tu verdadera personalidad por miedo a mostrarla realmente y que te deje, es que no es la persona.
Una cosa es entregarte a lo loco sin recibir nada a cambio y conformarte con migajas, y otra lo que cuentas.
De hecho nos suena a algo tipo el libro de ‘El Secreto’ o similares. Me saltan mil alarmas al leerlo. Las relaciones sanas fluyen con naturalidad, no se basan en fórmulas ni reprimen a las personas.