Muchas veces lo que ocurre es que echamos de menos las emociones que sentimos más que a la persona que nos las hizo sentir, sin importar cómo de romántica o formal era la relación. Nuestro cerebro es un poco yonki y cuando le damos adrenalina, dopamina, serotonina… quiere más y si a eso le sumas que estabas saliendo de la adolescencia en la que todo es más intenso, normal que recuerdes al chico ;)