Leo esto y me pregunto en qué momentos nos volvimos tan adictos al drama. En una relación sana las personas se dicen lo que sienten, se comunican, se escuchan, muestran su vulneravilidad, no hay gritos, pena, ni escenas en las que se rompen cosas llenos de rabia. Para la persona que ha escrito esto: Te mereces una relación SANA, correspondida y normal, tengas el peso que tengas. Lo demás son cuentos.