Mírate en ese espejo. Todo lo que somos lo aprendimos mayormente en casa. Quizás tienes mucho de ella en ti. Analiza. Eres joven y puedes, desde ya, comenzar a desaprender lo que aprendiste de ella.
A ella, no intentes cambiarla. No lo hará. Aceptarla cómo es y que no te duela lo que dice o haga. Eso es lo único que puedes controlar: si te coges o no lo que te lanza