Nunca es tarde para cambiar si de verdad quieres hacerlo.
A veces nos ciegan nuestros traumas de la infancia, para ser lo que no queremos en realidad.
Piensa que esto ha sido un acontecimiento que te hará dar el paso de ir a terapia, y superar tus carencias emocionales.
Cuando una puerta se cierra, se abre otra.