Aquí la única que ha terminado ganando es tu mujer que ya no tendrá que aguantar a un marido infiel. A ti la otra te acabará mandando a la mierda por insistirle tanto con eso de que deje a su pareja que visto lo visto no tiene ninguna intención de hacerlo. Ella está contenta así, vida cómoda con su familia y amante para divertirse.