Es verdad que el tema está un poco idealizado, no son abrazos y mariposas 24/7… Pero a mí la verdad es que sí me gusta. De hecho yo soy un poco más independiente y sobre todo si hace calor a veces me escabullo un poco, pero aquí el señor es súper mono porque siempre acaba buscándome para abrazarme aunque esté en el séptimo sueño. Y, vaya, que en realidad nos movemos los dos más que los precios. Entre eso y las nenas de cuatro patas colándose en la cama, las noches son una aventura jajaja.