Nunca, aunque tengas todo el tiempo del mundo, te va a parecer suficiente… Nuestra niña mayor también fue a la guardería desde los 6 meses, y por cuestiones de trabajo de mi marido, tuve que ser yo la que cogiera reducción de jornada (él tiene turnos de mañana tarde y noche así que a él no le sirve de nada, y no tenemos absolutamente ninguna ayuda externa). Aún así, me parece importante recordarte que los dos añitos son muy muy duros, pero pasan. A partir de los tres, van teniendo cierta autonomía, y empiezan a hacer las cosas solitos aunque sea con supervisión. Tener un segundo es una decisión importante, hay que sopesar todo, pero no es ninguna locura, y la experiencia totalmente distinta porque ya tienes todas las rutinas establecidas, la experiencia y la paciencia que da el primero