Es fácil de entender, quieren una fiesta y le molan los regalos.
España es un país católico donde en los último 25 años han proliferado los que rechazan cualquier tipo de religión, y se declaran ateos. No se casan por la iglesia y muchos ni siquiera pasan por el juzgado. Si tienen hijos en el colegio eligen una asignatura alternativa a religión. Ahora bien, muchos de ellos después bautizan a sus retoños y cuando llega la edad apropiada también les hacen la primera comunión. Porque podrás ser ateo, pero el fiestorro, los regalos y el vestidito para las fotos no se perdona.
Yo tampoco entiendo lo que pasa por la cabeza de esa gente.