Yo di a luz en pleno confinamiento. El día 30 de marzo de 2020. Al principio no saliamos porque ni siquiera estaba permitido por ley, pero por el bien de nuestra salud mental y la de la peque cuando se permitió empezamos a salir. Barante triste era que la familia conociese a la pequeña por videollamadas de WhatsApp.
Hemos salido pero siempre con medidas. Hemos evitado juntarnos con gente que no fuese del círculo más cercano y hoy en día no hemos dado cuenta de que, después de casi año y medio, la enana desconfía mucho de quién no conoce. Y me da mucha pena que le cueste arrimarse a más niños, que son amigos, pero que no los ha visto todo lo que hubiéramos querido.
Manteniendo esa situación pierden todos, pero sobre todo, el nene. Los críos necesitan aprender a socializarse. Incluso para la vista es necesario, ver más allá de 4 paredes afecta a su visión. Luz, sol, aire… Tienen que cambiar su rutina sino a la larga tendrán problemas.