Ostras que tía más rata…
Yo tenía un amigo así, siempre que íbamos a la playa o de excursión a la montaña todos llevábamos cosas para compartir. El comía de todas nuestras cosas pero nunca compartía lo suyo. El era un amigo de toda la vida, pero al final la amistad se fue resintiendo porque vi muchos detalles que no me gustaban (si íbamos de viaje nunca ponía dinero para la gasolina, si íbamos a cenar fuera no quería pagar su parte, etc). No cuento más que si no, no termino. La cosa es que, aunque sea una amiga de toda la vida, si ya no sientes lo mismo, no tienes por qué aguantar esas cosas. Las amistades son ciclos que también se terminan, y no pasa nada.