Yo parí en pleno confinamiento y los primeros meses fueron muy duros. Cada una vive su postparto como le toca, pero yo sufrí mucho porque me moría de ganas de compartir momentos con mi bebé y las personas que quiero. Al principio solo nos relacionabamos con los abuelos. Yo no sabía si me cuidaba más por ellos o por el bebé… Pero con precaución se pueden hacer las cosas. En cuanto se pudo quedamos mi grupo de amigas, nos sentamos todas en círculo en un parque, a cierta distancia y con mascarilla todo el tiempo y fue así como conocieron al niño. Yo tenía un bebé, sí, pero ellas tenían sus cosas también, padres mayores, familiares cercanos inmunodeprimidos… Teníamos muchas ganas de vernos y así lo hicimos, con toda precaucion y listo.
Hay que cuidarse del virus, claro, pero sobre todo hay que cuidar la salud mental.