Pues sí, por lo que cuentas has sido claramente una víctima colateral. Lo bueno es que puedes abandonar el circo en el que juegan esos dos payasos. Nadie es tan importante o guay como para competir con él, y tu podrás rehacer tu vida, encontrar a alguien que tenga las cosas claras y te quiera como te mereces, mientras que esos dos se seguirán destrozando entre sí, pero ese ya no será tu problema.