Nunca mejor dicho: a otra cosa mariposa.
Una persona puede renunciar por amor a un trabajo, a vivir en un sitio, a irse unos años al extranjero, a los amigos, a casarse, etc.
Pero lo único a lo que no somos capaces de renunciar es a reproducirnos. Las necesidades biológicas son muy fuertes. Y sí, hay gente que renuncia a tener hijos, pero después tienen siempre esa espinita que nos los deja ser 100% felicidades, y tarde o temprano se lo terminan echando en cara a su pareja.
Si no eres capar de renunciar a tener hijos y ves que cada vez estas mas colada por ese tío rompe todo tipo de contacto con él. A la larga saldrás beneficiada