Sé lo que siente. Tengo una licenciatura, dos masters, cursos, nivel alto de inglés, manejo de varios programas informáticos… Según todas las agencias de colocación con las que he tratado, muy buen currículum… Y con 42 años que tengo, aun ando dando tumbos… Cuando veo que mis amigos que se formaron en una profesión, llevan trabajando desde chavales, con su independencia económica, sus ahorros y su estabilidad laboral… Y me chirría en la cabeza, lo que me decían mis familiares, cuando yo me perdía todo por pasarme toda mi juventud estudiando como leona, mientras ellos se divertían: «el día de mañana, serán ellos los que te envidien a tí y los frutos de tu esfuerzo». A día de hoy me entran ganas de llorar. Fui una pringada entonces y lo sigo siendo ahora.