Mi abuela consiguió entrar en una escuela de moda antes de casarse con mi abuelo, y éste le dijo exactamente lo mismo, que si muy caro, que si muy lejos, que si que si… Cuando murió mi abuelo, mi abuela seguía reprochandoselo. Cada vez que yo de niña quería ropa o se rompía algo o hacía falta dinero, o incluso si había «comida de ricos» en casa… mi abuela siempre hacía el mismo comentario… «si tu abuelo me hubiera dejado estudiar»