Yo no veo el problema. Si a él le apetece y a ti no, son opiniones válidas ambas. Si te genera malestar, pregúntate por qué.
En mi caso, cuando yo era pequeña apenas veía a mi padre porque siempre estaba trabajando y era mi madre quien cargaba con nosotros a todos lados: piscinas, ferias, vacaciones… Pero si los dos querían salir o uno iba a otro lado, nos dejaban o con mis abuelos, o con el que no tuviera plan.
No te castigues tampoco, corazón.