Aquí parece que eres la única persona del mundo que ha sido infiel.
Opino como dicen arriba, que si no echas de menos a tu marido, se apagó la llama. A veces los cambios, la nueva vida dan miedo, y es normal porque no sabemos bien lo que nos depara…
Lo mejor desde mi punto de vista es que si os divorcieis, que cada uno vaya por su lado, pero que quede respeto mutuo por la felicidad de la hija.