Hola otra vez chicas,
Soy la chica del post. Gracias por todos vuestros comentarios y opiniones. Las respeto todas.
A ver, el trabajo que tendrá mi marido si aprueba el curso, es incompatible con tener una mascota porque no es un trabajo de oficina. Es decir, su casa seguiría siendo la nuestra, estaría mucho tiempo viajando. Por lo que si “eligiera” a la perra, se la tendría que dar a su madre igualmente.
Otra cosa, nuestros familiares más cercanos están a seis horas de distancia.
Cuando estuve embarazada del tercero, la perra ya estuvo con mi suegra porque tuve un embarazo complicado, con problemas de tensión y circulación y él solo venía los fines de semana por trabajo también. Por eso su madre vino y se la llevó (con nuestro consentimiento, obvio). La perra regresó cuando volvió mi marido por la baja de paternidad. Mi suegra no quería regresarla, la adora, y piensa que con ella está mejor (que es verdad, en el sentido de que está mejor atendida).
Este comentario que hizo fue directamente a mí, me dijo: le comentaba a la peluquera de la perra nuestra situación (que se tiene que ir y eso) y le dije que si me pones en la tesitura de elegir entre tú y la perra, elijo a la perra. Así fue el comentario y ya está. No he revisado su móvil. No le estaba diciendo en ese momento que la perra se tuviera que ir ni nada.
No quiero que me mal interpretéis, yo también quiero a la perra y me duele no poder hacerme cargo de ella como merece. He pasado tiempo sintiéndome culpable por ello, hasta que entendí que no debo pedir perdón por no poder con todo. Además, si pienso en la perra y su bienestar, merece más que salir pocos minutos al día para hacer sus cosas. Merece paseos largos, mimos y atención. Yo SIEMPRE tengo un bebé encima, hasta el punto que me cuesta cuidar de mí misma.