Como bien dices, tu hermana es adulta y al final la decisión es únicamente suya. Quiero decir, me parece correcto tener una conversación calmada tanto con ella como con tu madre, pero no creo que haya tomado la decisión a la ligera.
Usándome de ejemplo, también llevo un tiempo planteándome en serio deshacerme del apellido paterno. Y sé que llegado el momento se me cuestionará, como mínimo. Pero también sé que he vivido situaciones con o por culpa de ese ser de las cuales el resto de familiares no han sido (o no han querido ser) conscientes. Muchas veces yo misma he elegido no contar nada y tragarme las consecuencias. Así que, por un motivo u otro, siempre les van a faltar datos para comprender la decisión. Puede que el caso de tu hermana sea similar, por muy familia que sea no tienes por qué conocer el 100% de su vida. Y, si no es el caso, pues a veces también necesitas que te permitan equivocarte.