No digas nada. Simplemente corta con él, y déjalo libre que es lo que él quiere. Me pasó algo parecido a lo que cuentas, y por experiencia propia te digo que ya no vas a poder confiar en él. Y cada vez que quedéis con alguien de su entorno, familia o amigos suyos, vas a estar súper incómoda, pensando todo el tiempo en qué barbaridades les habrá contado sobre ti. Sabiendo que esa gente que te sonríe a la cara te está clavando puñales por la espalda.