Lo cuidaste, lo quisiste y le diste una buena vida, le hiciste feliz y compartiste su amor, estuviste con él al final, te despediste. Unos minutos más o menos no pueden borrar todo el bien que le hiciste a tu perro, además ellos no perciben el mundo igual que nosotros, por eso son tan maravillosos, el no sabía lo que iba a pasar y estuvo acompañado de profesionales que seguro que lo hicieron estupendo para que no sufriera, así que perdonate por no haber estado en ese momento, no eres ni la primera ni la última que le pasa, y es normal no saber reaccionar en momentos tan duros, pasa incluso con familiares humanos, hay gente que no consigue estar con ellos hasta el final final porque el dolor les abruma. Si alguna vez vuelves a pasar por lo mismo sabrás mejor lo que sientes y podrás decidir con más información y experiencia, no te castigues.
Un abrazo y mucha fuerza