Yo trabajo con niños, aunque no tengo hijos, y lo que comenta el comentario anterior es bastante habitual. Me vienen padres que consideran que sus hijos son adorables y maravillosos, pero cuando están fuera de casa, o en grupos grandes, o cuando pasas más horas con ellos, son unos terremotos. Pero es que los niños, no dejan de ser niños, están aprendiendo a comportarse en distintas situaciones, y los niños intentan rebasar límites, salirse con la suya, mandar e imponerse sobre los demás, etc.
Los niños, a medida que crecen, tienen que aprender a tolerar la frustración de que todo no sea perfecto, tolerar los cambios, y aprender a ver lo positivo de las situaciones aunque no sea exactamente lo que ellos querían o esperaban. Eso es algo que interiorizan poco a poco y que implica mucha comunicación, comprensión y trabajo de gestión de las emociones, de ver lo positivo, para que, a medida que van creciendo, puedan empatizar y entender mejor a las personas que los rodean y no frustrarse en sus interacciones sociales.
En cuanto a tu caso en particular, solo se puede tener paciencia. Desahógate, y, sobre todo, relativiza. Si es la primera vez que vais de vacaciones con el peque, es normal que haya supuesto un reto. Ya verás que poco a poco, con comunicación, paciencia y esfuerzo, poco a poco tu niño irá manejando mejor ese tipo de situaciones!