Ser activa en la cama no implica que necesariamente te tenga que gustar escribir mensajes picantes. He tenido de soltera y en pareja una vida sexual intensa, pero se me hacen raros los mensajes y ni de broma me gusta el sexting. En persona le doy a casi todo, no me siento monja ni de lejos pero lo virtual me aburre y me repele. Es cuestión de gustos, no que no estés a su altura. Lo más honesto sería decirle que te encanta en persona, pero estar con el móvil no te pone igual. Lo podrá entender perfectamente y te quitas un peso de encima.