Lo que cambia el pecho es el embarazo, no la lactancia.
Y por cierto, la lactancia artificial no es igual a la materna, no le pasas inmunidad, ni bacterias propias, ni el vínculo es el mismo.
Y lo más importante: somos mamíferos y nos caracterizamos por eso.
Si con todo y con eso, piensas así, pues tú misma.
Cada una tiene sus prioridades.