El padre es un caradura. Ahora mismo estás en pleno posparto con las hormonas a mil. Es normal cómo te sientes.
Dile que vale, que las noches son tuyas, pero a las siete de la mañana le tiras de la cama de una patada en el costado, hombre ya. Y le dices que ya se está yendo al parque con los dos hasta el medio día. Que se lleve un biberón de tu leche para el chico y pañales. Y punto y de paso que se traiga un pollo asado o lo que vendan por ahí para comer. Tú te acuestas unas horas y descansas. La tarde la hacéis entre los dos y las visitas y así podéis ir tirando.
Tampoco descartes estar comenzando una depresión posparto. Es una realidad biológica que no tiene nada que ver con cuánto quieres a tus hijos. Busca ayuda ya. No esperes a estar peor.
Y los familiares, diles que si no te van a ayudar, que se callen la puta boca y se vayan a la mierda.