Yo estoy de acuerdo con Pil, si tú ya sabes que tu madre tira veneno por las noches, ¿por qué no coges a tu gato y te lo llevas a tu cuarto?
Si oyes el espray, en lugar de quedarte sentada en tu cuarto y gritarle PARAAAAAAAA a tu madre, di «por favor, espera que voy a llevarme al gato para que puedas echar el espray», levántate, ve al salón, coge a tu gato, fin.
Tratarse a gritos no suele dar buenos resultados.