Hace una semana me dijeron que mi perrita iba a morir (al final parece que hubo un mi milagro y está con nosotros y mucho mejor), lloré mucho, también me culpaba porque decía que podía haberla cuidado mejor y tenía la idea de que iban a dormirla y yo tampoco podía entrar con ella, la despedí muchísimo pero no podía entrar porque sino su última mirada me iba a acompañar el resto de mi vida y yo quería recordarla como era feliz. No te sientas mal, habemos personas que no somos capaces de estar en ese momento tan doloroso. Y no por ello no lo hemos sabido cuidar ni lo queremos menos. Quédate con lo feliz que fue, que vivió años rodeado de mimos, hogar y familia. Ánimo, es muy doloroso.