Hola
Aqui la hija de dos dictadores. Yo también dejé de ir a clase. Y mentí mucho. Muchísimo.
He leído tu historia y me han dado ganas de llorar.
En mi caso concreto, llevaba 18 años completamente reprimida, controlada, asfixiada. Del colegio religioso al campus de la universidad, sin control. No pisaba la clase. Gente nueva, la cafetería, el campus… y yo una inmadura de manual, incapaz de gestionar mi responsabilidad. Después vienen mentiras y más mentiras. Un desastre.
Finalmente me pillaron. Fue un obus en mi familia. Salieron a la luz todos los suspensos. Bueno es que ni suspenso había porque directamente no me presentaba a los exámenes. Qué vergüenza me da recordarlo.
Fue una decepción inmensa.
Y tardaron años en dejar de sacar el tema de cómo les había defraudado en cualquier discusión.
No hay mal que mil años dure. Tengo 40 años, soy madre de familia, me saqué otra carrera por las tardes. Oposité. Y ya nadie habla de aquello.
Fue una etapa que recuerdo con terror. Vengo de una familia tradicional, conservadora, y mi casa parecía un cuartel. A pesar de todo, creo que no fui la única responsable de mis malas decisiones. Me habían enseñado muchas cosas pero no a ser libre. Y fue la locura, claro.
Tu hermana tiene en ti su mayor apoyo. Permanece a su lado.
Y tus padres… en fin, hay cosas peores y mucho peores. Y muchísimo peores. Acabarán por aceptarlo.
Un abrazo.