Él tiene derecho a pedirte muchas cosas y tú tienes el mismo derecho a no dárselas. Párate un momento y decide que quieres, y según lo que quieras pon tus condiciones, que lo que él quiere no encaja con lo que quieres tú, dale puerta, que encaja lo que queréis los dos, pues genial, pero no te quedes esperando a ver que decide él, coge las riendas de lo que quieres y ve a por ello o descarta lo que no te hace bien.
Un abrazo y mucha fuerza