Por partes. Echarse las manos a la cabeza por “vender tu cuerpo” como si dejarse las rodillas y las articulaciones fregando escaleras o el sentido del oído en una fábrica no lo fuera me parece una soberana hipocresía. Como persona que ha pasado dolores y calambres de no poderme mover el fin de semana en trabajos de mierda te digo que nos dejamos la salud por un trabajo “digno” sin mirad atrás pero luego lo otro es vender tu cuerpo y oh dios mío.
Por otro lado y precisamente porque pasé por la experiencia de ser camgirl te diré que si te sabes montar un buen show es bastante gratificante económicamente o al menos lo era cuando estuve (2012-13) pero es cierto que requiere carisma y saber montárselo y que hay babosos. El tema de tu pareja ya es entre vosotros, claro.