En vez de quedarte en si tienes razón o no para enfadarte, puedes plantearte porque te ha molestado, que inseguridades, pensamientos, creencias ha tocado esa frase y aunque el proceso de hacer eso siempre es complicado si eres honesta contigo misma (que no es fácil para nadie), te va permitir mejorar y sentirte mejor no solo en esta situación sino en todas.
Debajo de los celos todas las personas ocultamos miedos parecidos, que no nos quieran, no ser suficiente, que nos dejen de querer, sacar eso a lo consciente es un trabajo difícil pero merece la pena.