Yo también me fijo en la ortografía, pero no dejaría que algo tan circunstancial como eso tirara por tierra una buena relación.
Uno de los tíos más geniales que conozco, currante, honesto, generoso y buena persona comete unas faltas de ortografía de las que te hacen sangrar la retina, terrible de verdad, pero da igual, es maravilloso, no le juzgo por eso, a veces hay gente que no ha podido estudiar, que no tiene tanta memoria, o que simplemente tiene otro tipo de intereses, son más de números, o de arte y la ortografía les parece algo menos, o simplemente no se fijan.
Yo te animo a que abras la mente y trates de sobreponer te a tu impulso corrector y te quedes con las cosas que de verdad son importantes, como el trato hacia ti y hacia los demás.
Un abrazo y mucha fuerza