Creo que sois muy distintos en algunas cosas, y ambos tenéis que ceder un poco. Que abran cajones en la cocina no es equiparable a abrir los de una habitación. Yo hasta a mis amigos íntimos les he dado la confianza de andar por sus anchas en mi cocina, pero eso va en cada persona, y lo entiendo. Lo que pasa que para él es su casa, aunque la comparta contigo, y no deja de ser su madre…y para tí son tus cosas y ella una extraña.