Aguanta, cariño. Tú puedes. No le des el gusto a alguien que no ha tenido el tacto de darte vía libre a tus emociones al dejarte. Ten en cuenta que si aguantas firme y estoica y un poquito borde, será el el que vuelva algún día reclamando hablar de sentimientos. Y ten por seguro de que ese día seguro quien ya no quiere hacerlo eres tú