Aguanta. Desahógate lo que haga falta, pero no se lo digas.
Lo echas de menos ahora, lo habéis dejado hace poco, es normal que le eches de menos. Eso se da por sentado, él lo da por sentado. No hace falta confirmárselo.
Por cierto, para mantener una relación de amistad con un ex, hace falta que haya pasado el tiempo. Estar los dos en la misma onda de querer solo y exclusivamente amistad. Si tú no buscas amistad ahora mismo y albergas esperanzas de volver a una relación, seguirle el juego de hablar y de estar pendiente de él igual que estabas antes de haber roto la relación no es conveniente.
Cuando una relación se acaba, conlleva un duelo, un cambio en la relación y saber que la otra persona no estará igual de disponible y al mismo nivel de atención que antes.
En definitiva, cada uno tiene que hacer su vida.