Le diría que aunque vosotros seáis amigos de toda la vida, vuestros hijos no tienen por qué ser igual de amigos. Que se pueden llevar bien o mal, y que no les podéis obligar a ser de la misma cuadrilla y eso lo deciden ellos.
Incluso puede ser un problema que siendo del mismo colegio y de diferentes cuadrillas, y hay algún conflicto, que lo lleven a vuestra amistad y eso la estropee.
Podéis compartir tiempo libre, parque, cumpleaños… Y ya con el tiempo, decidirán quienes son sus amigos