Yo le puse los pendientes a mi hija y me arrepentí. A mí me daba igual, yo tengo pero no uso, ni me suelen gustar, pero mi marido y mi madre querían así que dije que vale. Me arrepentí en aquel momento (me sentí fatal por hacerle aquel daño a mi hija voluntariamente) y me arrepiento ahora. No debería haber tomado esa decisión por ella. Tanto es así que cuando me quede embarazada por segunda vez tenía claro que si era niña no se los haría, aunque tuviera una hija con y otra sin. Por suerte para ambos fue niño y no existe esa presión social.
PD. A mí hija le encantan sus pendientes, pero eso no significa nada. Sigo pensando que no debí ser yo quien consintiera.