Está claro que no sois compatibles, porque disfrutáis de los momentos de ocio de distinta manera.
Él es así, y no tiene por qué cambiar por hacerle el gusto a la pareja. Y tú, tampoco debes cambiar por él.
Lo mejor para ambos sería que lo dejéis, y encontréis a alguien a quien no tengáis que cambiar para moldear a vuestro gusto.