Me parece muy acertado lo que dice Sara. Él pasa bastante de los niños, cosa que no está bien, y tú organizas por tu cuenta. Quizá él siente que haces y deshaces con los niños sin preguntarle ni tomar su opinión en cuenta. Pero tú te ves obligada a organizar sin él porque no pone nada de su parte. Así, él ve desafiada la autoridad que él considera que debería tener como el padre de la familia.
Creo que quizá la forma de avanzar podría estar en contar más con él a la hora de organizar y él implicarse más en la vida familiar y cuidar de los niños, no sentarse a esperar a que le pidan opinión como si fuese el obispo.