La respuesta es totalmente sencilla: el 99% se comportan así porque han aprovechado el BOOM del «empoderamiento» femenino que no es más que el follar y mostrarnos sin más. Es decir, más que nunca somos objeto de consumo y cuando se cansan salta a otra que le volverá a soltar el rollo de que ella es moderna y no quiere enamorarse. Ahí aprovechan para exprimir a tope esa relación y cuando se aburra, a la siguiente.
Internet, las apps… han transformado las maneras de relacionarse y con un solo click puedes estar súper a gusto con alguien que el algoritmo te dice «¿Y SI… encuentras a alguien mejor?».
Súmale a la constante falta de madurez, sinceridad y educación de los tíos y tendrás un veneno que difícilmente se puede sacar de nuestra sociedad. A mi parecer, esta generación y las venideras van a pasar la mayor parte de su vida solas, amargadas, con depresión y ansiedad pensando que pasa algo malo con ellas.