A veces los padres/madres separados caen en la trampa de querer ser el «bueno» y no regañar ni poner límites para que el niño prefiera estar con él, y siempre es más fácil hacer las cosas quiere el niño con tal de no discutir. Lo pasamos en mi casa con mi hermana pequeña (yo soy bastante mayor), y se convirtió en una tirana hasta que pude los límites yo. El problema es que esa no es tu responsabilidad. Puedes intentar hablar con él pero te adelanto que esa dinámica es casi imposible de cambiar, y a medida que crece el niño va a peor. Tú pareja tendría que reconocer que lo está haciendo como el culo, y cambiar absolutamente TODO, con las consiguientes rabietas, y no ceder ni un centímetro cada terreno ganado, y por lo que parece ni tiene ninguna intención. Mucha suerte…