A mí me parece que el que tiene una postura ridícula es tu padre, y tú lo estás defendiendo no entiendo bien por qué. Son adultos y hablamos de una separación de años, en la que además por lo que dices ese tercero no tuvo nada que ver. Tú padre se está comportando como un crío. Puedes tener una mesa de 7 perfectamente y sentaros vosotros y tus suegros entre tus padres, no iban a tener ni que verse la cara. Es lo más elegante y más sincero. La verdad, yo hablaría con tu padre y no con tu madre, que es entendible que quiera sentarse con su pareja en la boda de su hija.