Si no quiere hablar, mándale un WhatsApp o un mail y le dices: o vas a terapia, o cambias de trabajo o hasta luego Maricarmen. Me da la sensación que su trabajo le horroriza y paga esa frustración contigo. Así que o le pone remedio cambiando de trabajo o se pone en manos de profesionales para controlar su hastío por la vida, o me parece a mí que deberías salir por patas de ahí.