Las palabras se las lleva el viento, él te puede decir misa, pero lo importante es que sus actos sean consecuentes con sus palabras y, en este caso, no lo son.
Al principio se ha currado todo un montón para llevarte donde él quería: tenerte ahí. Ahora que lo consiguió, ya no tiene que seguir esforzándose.
Si te estás pillando por él, se ve claramente que cada uno estáis en un punto totalmente diferente, así que yo cortaría por lo sano. Que tienes claro que solo follesqui, pues adelante, pero pon distancia emocional y no dependas tanto de lo que pueda pasar o cómo te sientes cuando no habláis tanto como antes.