La pregunta precisa debe ser la siguiente: ¿Siempre ha sido así? Porque si lo es, entonces son tus inseguridades las que están jugándote una mala pasada.
Me pasa igual, mi marido es muy llamativo, guapo, alto, de los que van por la calle y las mujeres (y hombres) se giran a mirarlo, y extrovertido. Habla con cualquiera que esté quieto suficiente tiempo como para escucharle, da igual la camarera, la cajera, el del taller, o cualquier vecino que se cruce delante de la puerta de casa. A la semana de mudarnos me lo veo en el garaje del vecino, arreglándole el coche… Yo engordé 20 kilos después de mi primer parto, pero claro, él ha sido así siempre, no va a cambiar ahora…